AMOR EN COPA
A veces, cuando te miro,
quiero ser ese silencio tuyo,
que sin decir nada, habla,
y sin hablar, dice mucho.
Será tu mirada,
o serán tus ojos,
penetrantes y serenos,
luceros de mis antojos,
que me envuelven entre plumas,
y abrazado a tu cintura
un torbellino de locura
me arrastra al mejor tormento.
Y los sentidos, y las palabras,
y las horas que a todas horas señalan
el tiempo que los dos estamos
amándonos hasta el alba
parece que se detienen,
soñando por un momento
que dejamos de estar cuerdos,
sin querer saber, aunque sepamos
que el amor será por siempre
la copa de la que tu y yo bebamos,
hasta quedarnos ebrios.
COMUNERO
